sábado, 30 de junio de 2007

Keli finder

El post (comentario o articulillo en jerga informática) de hoy también tiene su historieta, por supuesto, historieta de borrachuzos.
Todo sucede en ese típico momento de la noche en el que a uno de los borrachos le da por hacer extrañas reflexiones y a otro no menos borracho que él, le da por rebatirle.
Como no, las discusiones suelen ser de lo mas variopintas y normalmente tienden a degenerar y degenerar de tal forma que al final, no sabes ni como, te has visto encerrado en una discusión circular sin salida y lo peor de todo es que no tiene ya nada que ver con aquella lejana reflexión.

Pero hay veces que esa reflexión por muy absurda que parezca, es mas sensata de lo creemos, solo que la ausencia de alcohol no nos había dejado llegar hasta ella.
Es el caso de la pregunta que se hizo una noche nuestro amigo Paquillo:

¿ Que me compraría si tuviese suficiente dinero ?
Pues una isla desierta, se respondió rápidamente. Parece absurda pero no es tan descabellada , aunque como ya os he dicho que suele pasar, la cosa degeneró y degeneró hasta el punto de que la isla seria nuestro propio reino (la idea a estas horas era ya de todos) con nuestras propias leyes, moneda y bandera y hasta tendría instalaciones ( un hotel y un puti, la segunda no diré de quien fue idea para preservar su intimidad).

Aunque parezca imposible, la degeneración final también es posible y de hecho ocurrió hace no muchos años( no exactamente igual pero parecido) pero eso ya os lo contare otro día si queréis saber mas sobre islas porque no creo que de momento se encuentre entre nuestras posibilidades.
Pero...¿ Es imposible poseer tu propia isla? ¿ De existir islas en venta, seria capaz de reunir tanto dinero en vida como para comprarla?
Preguntas como estas me rondaban la cabeza mientras se peleaban entre montar un hotel o un puti.


Igual algunos os preguntareis que gracia tiene irse a una isla desierta( por ejemplo las juerguistas ¿ irme a un lugar sin discotecas? ni loca ) o porque irse a una isla desierta para montar un hotel y llenarlo de gente, ( eso también me lo pregunto yo, pero no estaba en mis manos esa decisión) pero para mi, la idea de acabar una temporada en una isla desierta, había sido desde chico una de esas aventuras que me hubiera gustado vivir (como luchar junto a Himan) pero que daba por imposible.

Por eso no pude resistirme a calzarme las keli finder que me regalo la Sra. ministra y emprender un largo camino por la inmensidad de Internet para buscar y como casi siempre encontrar lo que andaba buscando.

¿Cual fue mi sorpresa? Que no solo no era imposible hacerse con tu propia isla, si no que existían decenas de ellas que cuestan menos que una casa en nuestra querida España.

También las hay de precios desorbitados cerca de Europa por si alguno se ve sobrado de pasta.

Cómo habíamos estado tan ciegos... la alternativa a la especulación inmobiliaria la tenemos ahora en nuestras manos.Yo ya he puesto anuncios de busco compañero responsable y ordenado para compartir isla.

Una vez mas la realidad y la ficción andan de la mano.

3 comentarios:

Unknown dijo...

Después de ver esto entiendo aún menos este mundo absurdo... la verdad es que dan ganas de comprarse un islote y bajarse del tren de la sociedad occidental pero..como sabiamente dijo Clarita, tal como están las cosas, no iba a durar nada en la superficie...
Muy chulo el post, amigo informático ;)
p.d.: seguro que lo del putiferio se le ocurrió al degenerao del joselas...

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Anónimo dijo...

Yo me compraba una destas pa plantá maria en cantida, luego se vende en borsita y a viví der cuento questas tardando.

¡MUERTE A SANCHEZ DRAGÓ!